Política
Integral para el Cuidado, el Acopio, el
Uso Racional,
el Manejo y la Distribución del Agua.
La creciente población, así como
la dinámica del desarrollo social y económico
del país, provoca un aumento de la demanda
de agua, tanto en cantidad como en calidad y
que requiere ser distribuida a zonas que en muchas
ocasiones se encuentran situadas lejos de las
fuentes de abastecimiento. La constante presión
sobre el recurso, obliga a que la gestión
del agua se realice de manera integral, atendiendo
a la sustentabilidad de los recursos naturales,
con la participación social de todos los
involucrados. Es necesario que la política
de la gestión del agua sea incluyente
y se regule por los mecanismos legales que marca
la propia Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos y la Ley de Aguas
Nacionales, atendiendo como principio básico
el bienestar de todos los mexicanos.
Antecedentes
La disponibilidad
natural, considerando una precipitación media sobre el territorio
nacional de 773 mm al año, es de 475
000 millones de metros cúbicos de los
cuales 78 000 millones de metros cúbicos
corresponden a la recarga del acuífero.
Aunque estos volúmenes de agua son importantes,
su aprovechamiento se encuentra restringido
ya que el 66% de las lluvias ocurren en el
verano, con tormentas de alta intensidad y
poca duración. Por otro lado, el 56%
del territorio es árido y semiárido,
la distribución espacial del agua queda
referida principalmente a los territorios húmedos
(7%) y sub-húmedos (37%) del país.
Esta distribución espacial y temporal
del agua dificulta su aprovechamiento, los
principales polos de desarrollo urbano y agrícola
encuentran un gran reto para satisfacer sus
demandas de agua.
Agua Superficial
Sobre la superficie
del territorio nacional se estima un escurrimiento
de 396 000 millones
de metros cúbicos, de los cuales casi
el 60% se concentran en la zonas húmedas
del país, principalmente en los ríos
Grijalva-Usumacinta, Papaloapan, Coatzacoalcos
y en el resto de la vertiente del Golfo el
15%. En contraste, en 22 ríos que escurren
hacia la vertiente del Pacífico, entre
los que se encuentran el Balsas, el Santiago,
Verde, El Fuerte, Yaqui, Sinaloa y Culiacán
transportan el 22% del agua superficial. En
las cuencas centrales del Lerma, Nazas y Aguanaval
escurre apenas el 3%. Los principales polos
de desarrollo agrícola, urbano e industrial,
están ubicados en las zonas de menor
disponibilidad de agua induciendo un gran reto
en el aprovechamiento de los recursos. En las
zonas con abundancia de agua superficial la
gestión del recurso, añade la
componente de prevención para evitar
daños por inundaciones.
Para aumentar el aprovechamiento
de las aguas superficiales, que en condiciones
naturales
se encuentra en intervalos de tiempo y espacio
reducidos, el país cuenta con más
de 500 presas importantes con capacidad de
almacenamiento de más de 100, 000 millones
de metros cúbicos para usos agrícolas,
generación de energía eléctrica,
agua potable y control de avenidas.
Agua
Subterránea
En la medida en que
el aprovechamiento de las aguas superficiales
es más limitado,
el agua de los acuíferos representa
la fuente de abastecimiento alterna para todo
tipo de usos y actividades. Del total de la
disponibilidad natural del agua, 78, 000 millones
de metros de cúbicos recargan el acuífero,
extrayéndose para su aprovechamiento
28,000 millones de metros cúbicos. Estas
cifra pudieran ser positivas si el impacto
fuera en todos los acuíferos, sin embargo,
en las zonas áridas y semiáridas
encontramos acuíferos importantes sobre-explotados.
De 663 acuíferos en el país,
102 se encuentran sobre-explotados. El 66%
de la extracción, se destina al riego,
siendo un recurso de importancia para la producción
agrícola. Además, el 70% del
volumen suministrado a las ciudades proviene
del subsuelo con lo que se abastece aproximadamente
a 75 millones de personas. El impacto de la
sobreexplotación de los acuíferos
es irreversible en algunas zonas, debido a
la contaminación de las aguas por sales
fósiles, por la intrusión de
agua de mar en los acuíferos cercanos
a los litorales y por la filtración
de lixiviados o elementos contaminantes que
sobre-yacen al acuífero.
Aprovechamiento
de las Aguas Naturales Disponibles
Actualmente, para el
aprovechamiento de las aguas, tanto superficiales
como subterráneas,
para los principales usos en el desarrollo
del país, se han concesionado 75,000
millones de metros cúbicos de aguas
nacionales, de acuerdo a los siguientes volúmenes:
• Agropecuario
56, 800 millones de m3 (76 %)
• Urbanos
10, 480 millones de m3 (14 %)
• Industrial
7, 307 millones de m3 (10 %)
• Total
75,000 millones de m3 (100 %)
En
el uso agropecuario el principal consumo
es para riego agrícola, utilizando agua
de primer uso que podría ser utilizado
para agua potable.
Agua
para Riego
El riego agrícola en el país
se ha caracterizado por tener bajas eficiencias
en su aprovechamiento, siendo, entre otras
causas importantes, la aplicación del
riego por anegamiento y conducción del
agua por gravedad. A pesar de los esfuerzos
por reducir las pérdidas en la infraestructura
de riego, las eficiencias actualmente no son
mayores al 65%. La superficie bajo riego en
el país asciende a unos 6.3 millones
de ha, de las cuales el 54% corresponden a
Distritos de Riego y el 46% a Unidades de Riego.
Existen superficies agrícolas que dependen
de la temporada de lluvias, las mas productivas,
las de temporal tecnificado, ascienden a 2.6
millones de ha.
Al ser el riego agrícola la actividad
con el mayor consumo de agua de primer uso,
la presión de la demanda sobre las fuentes
de abastecimiento son cada vez mayores, reflejándose
principalmente en la explotación de
los acuíferos. Actualmente, se utiliza
en el riego y usos agropecuarios en general,
38, 500 millones de metros cúbicos de
agua superficial y 18, 400 millones de metros
de agua subterránea.
Servicios
de Agua en Zonas Urbanas y Rurales
Población
La población estimada para el año
2005 es de 106 millones de habitantes, de los
cuales se estima que el 75% sea del medio urbano.
El desarrollo y la dinámica de migración,
está transformando a la población
en un perfil cada vez más urbano que
rural, teniendo todavía rezagos importantes
de coberturas de agua potable y alcantarillado
en las zonas rurales.
|
Agua Potable |
94.6%
de la población |
68%
de la población |
Alcantarillado |
89.6%
de la población |
37%
de la población |
La media nacional de cobertura de agua potable
es de 87.8% y para alcantarillado de 76.2%
Los esfuerzos que realizan las entidades federativas
para mejorar los servicios de agua han sido
significativos, sin embargo, para agua potable,
actualmente solamente 2 entidades tienen coberturas
promedio arriba del 95% y 15 en alcantarillado.
mayor al 95% |
2 |
15 |
entre el 90 y 95% |
4 |
8 |
entre el 85 y 90% |
4 |
3 |
entre el 80 y 85% |
5 |
0 |
menor al 80% |
17 |
6 |
Las ciudades
capitales de las entidades federativas han
representado
los avances mas importantes
en el desarrollo de los servicios de agua y
donde el crecimiento de la población
es mas grande. También alrededor de
las capitales se han desarrollado zonas conurbadas
con municipios de las mismas entidades o de
diferentes estados, generando en muchos casos
servicios con diferentes calidades y coberturas
con las mismas fuentes de abastecimiento, lo
que también representa un reto importante
para atender las demandas de la creciente población
a través de modelos de gestión
apropiado a las diversidades sociales y políticas.
Si consideramos una
tasa de crecimiento media anual en el país de 1.8%, la población
esperada al año 2015 será de
126 millones de habitantes concentrados principalmente
en las zonas urbanas y conurbadas, representando
una gran presión sobre las fuentes de
agua potable que cada vez son mas escasas en
los principales polos de desarrollo.
Calidad del Agua
Para el aprovechamiento
del agua en los diferentes usos, se requieren
diferentes grados de calidad,
prevaleciendo el agua potable, la calidad más
demandada. Para el uso doméstico, el
agua debe reunir las condiciones de potabilidad
que marcan las normas oficiales mexicanas.
Cada vez es más difícil encontrar
en las condiciones naturales, agua potable
o con ciertas condiciones de calidad que con
procesos de purificación sencillos se
pueda aprovechar. La sustentabilidad del recurso
depende en gran medida, también, del
cuidado de la calidad de los cuerpos de agua.
Las zonas urbanas del país descargan
las aguas residuales con una gran cantidad
de contaminantes que imposibilitan su utilización,
no nada mas en los usos de consumo directo
sino en otras actividades, ya sea de riego
o industriales.
En los principales
ríos del país
todavía se encuentran calidades del
agua aceptables para su utilización
en los usos de primer uso, sin embargo, aquellos
escurrimientos que están ubicados en
los principales polos de desarrollo, los niveles
de contaminación en algunos tramos son
significativos. Los escurrimientos en las cuencas
del Valle de México y del Río
Lerma mantienen tramos de contaminación
que requieren especial atención.
A pesar de esta situación, las aguas
residuales siguen siendo una opción
para la reutilización. Actualmente existen
desarrollos agrícolas importantes, con
riego de aguas residuales. La sustentabilidad
en el aprovechamiento del agua, depende en
gran medida del mejoramiento de la calidad
de las aguas residuales. En el país
se operan alrededor de 1200 plantas de tratamiento
de aguas residuales municipales que tratan
60 metros cúbicos por segundo Por otro
lado, la industria mantiene en operación
un parque de 1,500 plantas de tratamiento que
tratan 25 metros cúbicos por segundo.
En contraste, el total de agua residual que
se descarga a los principales cauces de aguas
nacionales es de 260 metros cúbicos
por segundo.
Política Integral del Agua
Construiremos un modelo
de gestión
del agua con el principio constitucional de
que originalmente el agua es propiedad de la
Nación. El aprovechamiento del recurso
se realizará con el fortalecimiento
de la autoridad del agua en el país
y su relación con las entidades federativas,
los municipios y organismos operadores de agua.
El continuo crecimiento de la demanda de agua
potable para satisfacer las necesidades vitales
de la población y de las diferentes
actividades productivas aunado al difícil
aprovechamiento, ha inducido una fuerte presión
sobre el recurso en la que es necesario conciliar
todos los integrantes de la sociedad que se
benefician del recurso. El agua además
de ser un recurso natural estratégico,
refuerza su condición de ser un bien
social, el cual para su aprovechamiento, requiere
que la sociedad en su conjunto sea beneficiaria
en forma equitativa.
Se fortalecerá la participación
de los usuarios y la autoridad federal del
agua, en los Consejos de Cuenca establecidos
en la Ley de Aguas Nacionales, con la finalidad
de que las resoluciones referentes al aprovechamiento
del agua de la cuenca sean equitativos y consideren
el desarrollo regional.
Agua
en el Desarrollo Agrícola.
Siendo el sector agropecuario
el más
alto consumidor de agua, la acción de
gobierno estará encaminada a la utilización
racional del agua y apoyo al aumento de la
productividad. Ya que la demanda del agua siempre
va en aumento, tanto en volumen como en calidad,
en todo tipo de usos, las acciones que se realicen
en el sector agrícola, impactarán
en el aprovechamiento del agua.
Para el uso racional
del agua, se promoverá el
uso de agua residual tratada en los cultivos
que no son de consumo directo, liberando el
agua de primer uso para los usos domésticos.
Actualmente existe una gran cantidad de superficies
que están bajo riego de aguas residuales
crudas. La acción de la administración
de la autoridad del agua, será regular
el uso de las aguas residuales en el riego,
privilegiando el tratamiento de las aguas residuales.
Para llevar a cabo este proyecto, será necesario
establecer una coordinación con los
agricultores en la que se definirán
las políticas del uso del agua, los
fondos necesarios para el tratamiento de las
aguas residuales y la tecnología necesaria
para establecer aprovechamientos económicamente
rentables y eficientes en la calidad de las
aguas que se utilizarán.
En el riego, también se buscarán
las soluciones convenidas con los usuarios
para disminuir las pérdidas de conducción,
aumentando eficiencia de riego y conciliando
el uso de las aguas recuperados. Se conciliará con
los agricultores, la tecnología necesaria
para aquellos sistemas de riego que requieran
cambios en la técnicas de riego para
el ahorro del agua.
Las acciones anteriores,
así como el
mantenimiento y operación de la infraestructura
hidroagrícola, serán fortalecidos
con la presencia de la autoridad del agua,
apoyando los comités hidráulicos
y las figuras de financiamiento, ambas establecidas
en la Ley de Aguas Nacionales.
Agua en el Desarrollo Urbano y Rural
Si consideramos las
tendencias de incremento de la población en los últimos
años, para el año 2015 la población
aumentará en 20 millones de habitantes.
Para el uso doméstico, se requieren
más de 70 metros cúbicos por
segundo adicionales de agua potable, así como
infraestructura de alcantarillado y tratamiento
de aguas, además de la coordinación
con las entidades federativas para propiciar
conjuntamente el abatimiento de los rezagos
de los servicios de agua potable y drenaje.
En este esquema de
crecimiento, la política
integral contempla la vinculación de
la gestión del agua con los planes y
programas de desarrollo urbano, de vivienda
e industria del país. La presencia de
la autoridad del agua, se reflejará en
el apoyo a las entidades federativas y organismos
operadores de agua, en la búsqueda de
las fuentes de aprovechamiento de aguas para
los nuevos desarrollos, uso racional, políticas
de ahorro de agua y reutilización del
agua. La presencia de la autoridad de el agua,
en la construcción de infraestructura
hidráulica necesaria para el manejo
y aprovechamiento de las aguas nacionales para
el desarrollo de las zonas urbanas y rurales,
será una tarea conjunta donde concurran
los tres niveles de gobierno.
El saneamiento de los
cauces de aguas naturales es una tarea vital
para la sustentabilidad
del recurso en los próximos años.
Las descargas de aguas residuales de zonas
urbanas e industriales son los principales
contaminantes de las aguas nacionales. Como
propuesta de gestión integral, la autoridad
del agua, buscará soluciones responsables
para la aplicación de la Ley de Aguas
Nacionales y las normas oficiales mexicanas
en la materia (NOM-001-ECOL-1996, NOM-002-ECOL-1996,
NOM-003-ECOL-1997), en la que se establecen
los parámetros necesarios que deberán
cumplir las entidades federativas y municipios
en la descarga de aguas residuales a cauces
de aguas nacionales. Cada municipio y entidad
federativa es diferente, sin embargo la participación
de la autoridad del agua en las propuestas
tecnológicas, establecimiento de los
mecanismos para el pago de derechos e infraestructura
es indispensable.
Por sus condiciones
físicas particulares,
la República Mexicana está expuesta
a condiciones temporales severas como lo son
las inundaciones o sequías, que pueden
provocar daños materiales al país
y la pérdida de vidas humanas. La participación
de la autoridad del agua en esta materia, es
fundamental en la vigilancia y seguimiento
de fenómenos meteorológicos,
sin embargo, dada la naturaleza de inevitables
y de difícil predicción a largo
plazo, la acción de la autoridad del
agua se realizará de manera integral
y coordinada con instancias de protección
y seguridad, tanto del gobierno federal como
de las entidades federativas y municipios,
con la finalidad de prevenir y alertar a la
población antes de la eventualidad y
de apoyarla durante y después del fenómeno
meteorológico.
Uso Racional del Agua
En todo tipo de usos
del agua se requiere un cambio en la política de consumo
actual. La autoridad del agua y los usuarios
concesionarios de las aguas nacionales, deberán
trabajar en el futuro inmediato, en fórmulas
para el fortalecimiento del uso racional del
recurso, que propicie el ahorro, protección
de la calidad y de las fuentes de abastecimiento.
La autoridad federal
del agua estableceré programas
de detección y supresión de fugas
en las redes de distribución de agua
potable que operan los organismos operadores
de los municipios y entidades federativas.
Propiciará estímulos para los
organismos operadores que alcancen índices
de eficiencia en la recuperación de
agua que impacten directamente en el aumento
de la oferta de agua. De suma importancia será el
implementar campañas masivas nacionales
para el uso racional y adecuado del agua, dirigido
a toda la población.
Cada vez más, el agua residual se vuelve
estratégica. La reutilización
del agua será una de las actividades
que la autoridad del agua gestionará de
manera integral. Con la participación
de la academia, los institutos de investigación
especializados en la materia y la comunidad
científica del país, se desarrollarán
técnicas para el tratamiento y aprovechamiento
de las aguas residuales. Con la tecnología
actual disponible, la autoridad del agua, también
apoyará la reutilización de las
aguas residuales en aquellas actividades que
no requieran de calidad potable, liberando
agua para los usos domésticos.
En las zonas áridas del país,
se vuelve cada vez más factible la potabilización
de agua salada. La tecnología para desalar
el agua, está al alcance y los costos
de infraestructura y de operación y
mantenimiento son mas accesibles. Se apoyará a
las entidades federativas y organismos operadores
de agua potable, en la investigación
y búsqueda de soluciones para el aprovechamiento
de este recurso que hasta el momento se ha
hecho difícil su aprovechamiento.
Fuentes
de Financiamiento
El fortalecimiento
de los organismos operadores de agua representa
el paso más importante
para la sustentabilidad de la gestión
del agua. La autoridad del agua federal apoyará los
mecanismos que cada entidad federativa, municipios
y organismos operadores de agua establezcan
para incrementar la recaudación por
el pago de los derechos de agua potable en
sus localidades. Así mismo, la autoridad
federal del agua establecerá los mecanismos
necesarios, para las medidas coordinadas, para
la recuperación de la cartera vencida
por el pago de derechos y aprovechamientos
de aguas nacionales.
El valor estratégico que va adquiriendo
el agua residual en el desarrollo, y la necesidad
se construir instrumentos de gestión
e infraestructura para su aprovechamiento,
implica la necesidad de trabajar coordinadamente
con los organismos operadores de agua, municipios
y entidades federativas para la recuperación
vía tarifas y derechos, los gastos necesarios
para la operación y mantenimiento de
los sistemas relacionados con la recolección,
transporte, tratamiento y descarga de las aguas
residuales. Así mismo, la autoridad
federal establecerá los programas de
apoyo fiscal para la recuperación de
los derechos por descarga de aguas residuales
a cuerpos de agua que establece la Ley de Aguas
Nacionales.
Se apoyará los programas de desarrollo
para inversión en infraestructura hidráulica,
que consideren la utilización de los
fondos recaudados por el pago de derechos y
de aguas nacionales.
En el caso del sector
agropecuario, la autoridad del agua federal,
reforzará su presencia
con los agricultores para coadyuvar en la utilización
de las cuotas de autosuficiencia para el reforzamiento
de la infraestructura hidráulica tendiente
al aumento de las eficiencias en el riego,
con menores costos de operación y mantenimiento.
La utilización de los fondos provenientes
de la banca de desarrollo nacional internacional,
será una opción de financiamiento
en la medida que las tasas de interés
sean convenientes para la nación y su
inversión tenga un impacto social importante.
Sería aplicada a proyectos cuyos resultados
sean medidos en términos del aumento
de la eficiencia física de los sistemas
de distribución del agua como el del
aumento de la eficiencia de recaudación.
Autoridad del Agua
La ley de Aguas Nacionales
establece como autoridad del agua en la gestión integral
de los recursos hidráulicos a la Comisión
Nacional del Agua. Reforzaremos su participación
en todos los asuntos estratégicos para
el país. El reconocimiento de la autoridad
sobre las aguas nacionales y su labor coordinadora
con las entidades federativas, municipios y
organismos operadores coadyuvará en
un mejor aprovechamiento de los recursos hidráulicos.
Con el apoyo de los mecanismos e instituciones
que marca la Ley de Aguas Nacionales, la presencia
de la autoridad será amplia y con responsabilidad.
El agua es un bien
social que debe administrarse para el bienestar
del país, considerando
siempre la participación de la sociedad
en su conjunto. Será responsabilidad
de la autoridad federal del agua, administrar
este recurso con el mayor de los sentidos de
equidad y sustentabilidad del medio ambiente.
Reconocerá también el valor económico
que implica la gestión del agua, por
lo que en el diseño de cuotas, tarifas,
derechos y aprovechamientos diferenciará la
actividad económica en la que se utilice
al del servicio vital de agua potable que se
da a las poblaciones.
La autoridad del agua,
con apoyo de los elementos de gestión que le ofrece la Ley de Aguas,
como lo son los Consejos de Cuenca, los Consejos
Consultivos del Agua y los organismos de Cuenca,
hará más amplia la participación
de las comunidades rurales, de los pueblos
originarios e indígenas del país.
En la medida en que las fuentes de abastecimiento
sean mas lejanas, impliquen transferencias
de agua a cuencas diversas o se ubiquen en
lugares estratégicos para su aprovechamiento,
será necesaria la participación
de la autoridad federal con el apoyo y conciliación
de la sociedad.
Para propiciar el ahorro
del agua, el reconocimiento y pago de los
derechos, la protección
de las fuentes de abastecimiento y el uso racional
del recurso, la autoridad también promoverá una
cultura del agua entre la población.
Coadyuvará en esta materia con las entidades
federativas, municipios y organismos operadores
del agua, así como con instituciones
académicas.
Participación
en el Desarrollo
Los servicios de agua
están presentes
en todos los desarrollos sociales y económicos
del país. Se fortalecerán los
polos de desarrollo nacientes considerando
la disponibilidad de fuentes de abastecimiento
y la gestión integral del recurso, previendo
las necesidades de vivienda, industria, servicios
y la atención a las zonas rurales. En
las zonas sostenidas de desarrollo se establecerá una
coordinación estrecha con las entidades
federativas, municipios y organismos operadores
para coadyuvar en el fortalecimiento de los
servicios. La autoridad del agua federal mantendrá una
constante actualización en el conocimiento
de las tecnologías y avances científicos
que se generen en los principales centros de
investigación para su aplicación
en la gestión de los servicios de agua.
Conclusiones
Las condiciones de
la disponibilidad de agua en el país hace cada vez más
difícil su aprovechamiento. Se requiere
una participación muy firme de la autoridad
del agua, sostenida y equilibrada, con la participación
de todos los sectores sociales aprovechando
los mecanismos de gestión que ofrece
la Ley de Aguas Nacionales. El agua es fundamental
para la integración del país
en todos sus ámbitos de desarrollo,
el social, cultural y económico.
Sin agua no hay vida.
ANEXOS
NORMAS OFICIALES MEXICANAS
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