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Miércoles, 20 de Agosto de 2008
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Fortaleceremos la economía familiar. Otorgaremos créditos para el autoempleo y otras actividades productivas mediante mecanismos sencillos, no usureros ni burocráticos.

 


Microcréditos para el Autoempleo

 


Para el fortalecimiento de la economía familiar y la generación de empleo, es necesario otorgar créditos para el autoempleo y otras actividades productivas y así fortalecer la iniciativa económica de las familias.

El microfinanciamiento ha demostrado ser un instrumento eficaz como estrategia para combatir el desempleo y para el desarrollo local y territorial. Sí existen alternativas, sí es posible abrir oportunidades al micro negocio, al micro emprendedor, a las unidades familiares, a los jóvenes emprendedores, a personas que están en la búsqueda de una vida mejor con su propia capacidad para desarrollar sus medios de vida.

Las evaluaciones realizadas a los programas de créditos ejecutadas en el gobierno del Distrito Federal han confirmado que el microcrédito es una herramienta económica efectiva y con gran impacto para combatir la pobreza, así como un instrumento eficaz para que las familias pobres generen su propio empleo con dignidad.

El proyecto alternativo de nación hace explícito nuestro compromiso de poner en marcha políticas explícitas de apoyo al sector productivo. México, tiene la responsabilidad de implementar acciones integrales de fomento económico, con base en los instrumentos que le dan las políticas públicas.

Diseñaremos esquemas de financiamiento para las micro- y pequeñas empresas y para las unidades de negocio familiares, acordes con sus necesidades y capacidades, tales como los créditos para el autoempleo y para las micro y pequeñas empresas, pues a pesar de que México ha contado con una larga historia de banca de desarrollo, ésta ha sido insuficiente para atender a la población con mayores necesidades de financiamiento. Los sectores de micro y pequeñas empresas han quedado fuera de la atención de la banca comercial y tampoco han sido cubiertos por la banca de desarrollo.

La experiencia internacional demuestra que los programas surgidos de las instituciones gubernamentales tienen, en lo general, un carácter no asistencialista, sino que son un factor determinante en las estrategias para lograr el desarrollo económico y social desde las bases, de manera incluyente.

México se enfrenta con serias dificultades para crecer y el sistema financiero no ha sido capaz de cumplir con su papel de apoyo financiero para los proyectos económicos de los micro, los pequeños y tampoco a las medianas empresas.

Los servicios financieros de la banca social atienden sólo a 3 millones de personas en el país, por lo que hace falta extender su apoyo a muchos otros que los requieren, tales como el trabajador, el profesionista, empleados y comerciantes, la microempresa, la unidad de negocio familiar, el agricultor, la artesana y, en general, todos aquellos que tienen una acción emprendedora.

Recordemos que 98% de los establecimientos en México son micro y pequeñas empresas locales y nacionales, y son las que generan el 57% de los empleos del país, a pesar de que sólo producen la cuarta parte del PIB nacional. Por otro lado, las grandes empresas que representan al 1% de los establecimientos industriales del país, generan el 28% de los empleos y producen el 66% del PIB total.

Las instituciones que conforman lo que se podría denominar Banca Social atenderá principalmente al sector social productivo, los que trabajan en el autoempleo con préstamos que fluctúen entre los 500 pesos y llegarían hasta los 70 mil pesos. Para un tipo nuevo de créditos, con potencial de desarrollo a mayor escala, este límite se podría ampliar a 150 mil pesos.


Los Programas de Microcréditos para el Autoempleo

El Programa de Microcréditos para el Autoempleo se basa en la metodología de grupos solidarios recomendado por el Grameen Bank, donde se abre la posibilidad de adquirir créditos para aquellos que no han podido encontrar empleo en el mercado formal de trabajo.

Buscaríamos transformar el círculo vicioso que se caracteriza por “pocos ingresos, pocos ahorros, pocas inversiones, pocos ingresos”, por un círculo de progreso desde “pocos ingresos, crédito, inversión, más ingresos, más crédito, más inversión, más trabajo, más ingresos”.

Un programa de Microcrédito juega un papel crítico en la generación de oportunidades de autoempleo para los pobres. Les permite crecer hasta donde sus fuerzas les permiten y no están limitados por un salario fijo.

Se les apoyará con servicios no financieros, tales como la capacitación y asistencia técnica que contribuyan a la formación y desarrollo de la micro y pequeña empresa, así como en la comercialización.

Se incentivará la vinculación al desarrollo, la innovación y la transferencia tecnológica del sector de las micro y pequeñas con el objetivo de reforzar y mejorar sus niveles de productividad y competitividad.

Se fomentará la articulación y formación de redes micro-empresariales para crear sinergias de desarrollo.

Y se promoverá la participación en las actividades que permitan la autogestión de ahorro y créditos en las comunidades con el propósito de crear una cultura que permita a mediano plazo acceder a los servicios otorgados por las instituciones establecidas para el ahorro.

El microcrédito representa una herramienta detonante del empleo y generadora de ingresos; ha demostrado ser un instrumento eficaz en el ámbito social, en el desarrollo local, comunitario y regional.

Para ello se extenderá la experiencia del Distrito Federal, para que a través de Fondos para el Desarrollo Social.

Contar con capital permite a las personas utilizar todas sus habilidades y capacidades. El crédito da acceso a recursos que el beneficiario considera como sus propios recursos y por ello se compromete con su preservación y crecimiento. Cada pobre merece la oportunidad de mejorar su condición económica mediante el acceso al crédito.

Se dará prioridad a las mujeres, ya que son ellas las que se organizan en proyectos que mayormente se fincan en la confianza mutua y la buena fe. Por ello estos programas se basan en créditos a la palabra. Asimismo, las personas que experimentan la mayor situación de pobreza son las mujeres, como son ellas quienes más luchan por ahorrar sus ingresos y piensan más en el futuro. Ellas quieren más desesperadamente un futuro seguro para sus hijos, para sus familias y para sí mismas.

El 70% de los habitantes en condiciones en extrema pobreza urbana, son mujeres, y en general se concentran en las zonas indígenas. Es por ello que las iniciativas de microfinanciamiento orientadas hacia ellas y el crédito para las micro y pequeñas empresas, son instrumentos fundamentales para lograr una mejora económica e ingreso en las mujeres.

Es ampliamente reconocido que una mujer que incrementa sus ingresos inmediatamente los invierte en sus hijos y familia, proporcionándoles mayor autonomía, acceso a salud, educación, alimentación y vivienda digna.

Características de Nuestro Proyecto

  1. Trámites sencillos, montos pequeños de crédito y escalonamiento

    El primer crédito tiene un rango de préstamo entre 500 y 3 mil pesos por persona para cada miembro del grupo. Los créditos llegarán hasta 12 mil pesos por persona. Cabe mencionar que el promedio de microcrédito a nivel latinoamericano es de 750 dólares.


    Se otorgan sin ningún colateral o garantía, sino en la palabra. La garantía es que cada miembro del grupo funge como obligado solidario y/o aval moral de los demás y se comprometen a responder tanto moral como económicamente con el programa y con las demás socias del grupo.

  2. La organización en grupos solidarios es un elemento fundamental para el sistema de captación de solicitantes del programa. Cada conjunto de entre 5 y 15 miembros, siete en promedio, forma el núcleo central de atención y cada uno tiene voto para decidir desde el nombre del grupo, los montos a solicitar por cada uno de ellos, su representante o coordinador de grupo, así como para eliminar, en su caso, a alguno de los miembros problemáticos del grupo. Cada uno de los miembros del grupo testifica sobre la buena voluntad del beneficiario.


    En algunos casos se podrán formar grupos de hasta 20 personas, cuando el proyecto lo amerite.

  3. Créditos pagaderos a corto plazo, repagables en plazos quincenales, a lo largo de 8 y hasta 20 quincenas, dependiendo del monto.


    La elegibilidad para un subsecuente préstamo depende de la cobertura total del crédito anterior, por parte de todos los miembros del grupo.

  4. El crédito se otorga para proyectos económicos, individuales o colectivos. (No son préstamos para la adquisición de bienes de consumo).

  5. Se apoya cualquier actividad productiva en los tres sectores de la economía: comercial, servicios y manufactura. Dentro de la manufactura se considera a las manualidades, las artesanías y la agroindustria.

  6. Las mujeres son las beneficiarias preferentes, ya que son ellas las que llevan el peso de la manutención de sus hogares cuando se dedican a actividades económicas.

  7. Habrá una efectiva vigilancia para que la atención a público abierto sea de alta calidad y respeto y se mantenga una transparencia en los programas.

    Un signo positivo en la instrumentación de estos programas crediticios radicará en que no haya ninguna restricción en la edad de las solicitantes en comparación con las instituciones bancarias que no otorgan apoyos a personas mayores de 60 o de 65 años.

    De acuerdo con estudios de especialistas y organismos, el financiamiento de las familias en mayor grado de marginación proviene de fuentes informales, en lo general. El crédito de familiares cercanos es el más recurrente, el empeño de bienes es otra opción y el de los agiotistas es la alternativa fuera del círculo de familiares y amigos. Sin embargo, el precio al que se financian oscila entre 60% y 120% anual. Por ello mantendremos programas de crédito con las tasas más bajas del mercado, fijadas en niveles adecuados y no de usura.

    Mantenemos la meta de diseñar esquemas de microfinanciamiento, fijando tasas de interés que cubran los costos de operación, sin fines de lucro. No deben ser los marginados los que tienen que pagar los mayores intereses.

    Se trata de evitar que los pobres tengan que utilizar al prestamista del barrio, al abonero.

  8. El financiamiento provendrá de recursos presupuestales en montos muy modestos que se complementarán con los de la banca de desarrollo, donativos internacionales y banca ética.

    Como el país requiere de alternativas económicas para los pobres, es necesario impulsar los programas de microcréditos entre los segmentos de alta y muy alta marginación en las zonas mas deprimidas del país.

Distribución Territorial

Se desarrollará una estrategia de atención territorial que permita llegar a las poblaciones más alejadas.

La instrumentación de los programas a nivel territorial facilitará la construcción de redes de apoyo comunitario para enlazar a los vecinos y a los productores y fortalecer su confianza en un proyecto común, así como el fomento a la cultura de apoyo mutuo y el compromiso con la comunidad.

La estrategia para superar los problemas y para comprobar que los negocios logren salir adelante requiere de una capacitación permanente que promueva una filosofía social a través de pláticas y conferencias que ofrecerán los beneficiarios, con el objeto de afianzr la solidaridad colectiva, la participación ciudadana, los valores de justicia e igualdad, que promuevan el desarrollo local y comunitario.

El hecho de que la Organización de las Naciones Unidas haya declarado este año como el Año Internacional del Microcrédito, demuestra la importancia y relevancia que tienen estos programas a nivel mundial. Ya se demostró en Asia (iniciando en Bangladesh), en Africa y ahora en América Latina que se puede combatir la pobreza a través del impulso a los microcréditos, además de impulsar lainversión social en programas de educación, salud, mortalidad infantil, alimentación, vivienda, equidad de género autonomía de las mujeres y sustentabilidad del medio ambiente, tal como se plantearon en los Objetivos de Desarrollo del Milenio. (compromisos firmados por 189 Jefes de Estado, miembros de la ONU).

Población Objetivo

La metodología para cuantificar la población que se debe atender con los programas de microcréditos, se resume en este apartado.

Tanto CONAPO como el INEGI han definido que deben diferenciarse dos índices de marginación cuando se trata de población rural y urbana.

En la población urbana calculan que el 31.7% es de muy alta marginación, el 20.6% alta y el 20.8% media, con lo cual tenemos que el 73.1% de la población urbana se encuentra en muy alta, alta y media marginación. En la población rural el 75% se encuentra en muy alta y alta marginación, sin que se indique qué porcentaje se encuentra en marginación media.

Es decir que, si tomamos el total de la población nos encontramos que el 60% de la población en México se encuentra en muy alta y alta marginación.

Si calculamos la Población Económicamente Activa que vive en condiciones de alta y muy alta marginación, tenemos 25,883,092 personas, de las cuales 11,277,506 personas tienen salarios de subsistencia y 698,843 personas están desempleadas.

De la población en alta y muy alta marginación 9,796,672 se encuentran ocupadas en micronegocios; de ellos 6,547,904 carecen de local.

Si se atendiera en un Programa de Microcréditos a la población en condiciones de alta marginación, se tendría lo siguiente:

Primera Etapa: atención a población desempleada únicamente: 698,843 personas.

Segunda Etapa: atención a la población desempleada más ocupada en micronegocios sin local: 7,246,748 personas.

Tercera Etapa: atención a población desempleada más ocupada en micronegocios: 10,495,516 personas.

Mantendríamos la meta de crecimiento de la cartera, de colocar un número significativo de créditos y de formar un equipo con alta capacidad ejecutora para fortalecer la institución que funja como una verdadera banca social.

Lograr el desarrollo económico es lo importante y no un mero crecimiento que mantenga a los pobres con menos de un ingreso mínimo de subsistencia.

METAS 2006 – 2012

Respecto a la situación financiera y recursos que se necesitarían para este plan partiremos de la información que se mencionó que en México hay una Población Económicamente Activa (PEA) desocupada en el nivel de alta y muy alta marginación de 698,843 personas. En el programa se otorgarían de manera inicial créditos a los 698 mil personas, por un monto de $500 pesos por persona, lo que implicaría una inversión de $350 millones de pesos para el primer año de gobierno.

Las características de los primeros créditos serían las siguientes: plazo de 8 semanas y tasa de interés del 2.0% mensual. Asimismo se estima una recuperación del 80% (incluyendo intereses) la cual se basa en la experiencia de Fondeso en la Ciudad de México.

Para los segundos créditos se incrementaría tanto el plazo como el monto a 3 meses y $1,000 respectivamente. Para el tercero también se incrementarían estas dos variables a 4 meses y $1,500. Por último para el cuarto crédito el monto alcanzaría los $2,000 pero el plazo se mantendría en 4 meses.

Todo lo anterior, indica que al final de los primeros trece meses se habrían colocado un total de 1,300,000 créditos (un millón trescientos mil créditos). De mantenerse la recuperación en 80%, al final del año se contaría con un saldo del orden de 180 millones de pesos, recursos suficientes para absorber los gastos de operación del programa.

La meta sexenal podría alcanzar hasta 8 millones de acreditados en todo el país.

Ver composición de la población en México y
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