| |
Nuestra propuesta es
recobrar los principios básicos de la tributación y basar
en la simplificación el punto de partida
del nuevo sistema. Para ello necesitamos el voto
de la gente que nos facilite las decisiones en
el Congreso a favor del nuevo esquema que proponemos
y su apoyo en el cumplimiento, para llevarlo
a buen fin y así aumentar la recaudación.
Los
Principios de Nuestra Propuesta de Impuestos
-
Siguiendo el
mandato constitucional, nos proponemos
un esquema
de impuestos que sea
justo y equitativo en el que los individuos
y las empresas contribuyan, en la medida
de lo posible, en proporción a los
ingresos que reciben.
Queremos
un sistema que dé certidumbre;
que el contribuyente tenga muy claro lo que
tiene que pagar sabiendo que este monto no
es arbitrario. El momento del pago, el monto
del pago y la manera del mismo deben serán
absolutamente claros tanto para el contribuyente
como para otras personas, y esto evitará que
sea víctima de notificadores o inspectores.
La incertidumbre sólo estimula la
corrupción.
Las contribuciones
serán pagadas
en el nuevo sistema de la manera y en el
momento que sea menos inconveniente para
el contribuyente,
es decir, cuando éste recibe su ingreso
o cuando tiene mejor disposición para
el pago de obligaciones, con periodicidad
regular.
El nuevo sistema
debe ser en tal medida rediseñado
que no resulte en una gran diferencia entre
lo que la gente contribuye
y lo que verdaderamente ingresa al erario
público.
Debe evitar que los salarios de los funcionarios
consuman más que una parte muy pequeña
de las contribuciones pagadas. No debe destruir
o dañar la capacidad económica
de las empresas para realizar nuevos proyectos.
El sistema y sus códigos no deben
crear la tentación de evadir para
luego castigar; el castigo debe ser severo,
pero sobre la base
de que el sistema sea justo y claro. Finalmente,
el sistema no debe prestarse a continuas
y odiosas presiones de la autoridad sobre
los
contribuyentes, sea a través de visitas
de inspectores o a través de notificaciones
enviadas requiriendo comprobaciones. No debe
imponer en los contribuyentes cargas mayores
que el beneficio que se refleja en su recaudación
adicional.
Consideramos que parte
de la herencia de un estado autoritario ha
sido el actual sistema,
pues es injusto al descansar en exceso en los
contribuyentes cautivos y los asalariados.
En cambio, lo evaden los que tienen recursos
para pagar abogados y los que escapar a la
opresión de una administración
anquilosada refugiándose en la economía
informal.
Nuestra
Propuesta de Simplificación
Propondremos en su
momento formatos simples para los individuos
y para las empresas, pues
debemos distinguir que el ingreso gravable
de éstas es más complejo de definir,
al incurrir en gastos para mantener sus operaciones
que varían mucho de empresa a empresa
y entre sectores económicos.
Para fortalecer la
simplificación
en el pago de los impuestos proponemos revisar
a fondo con vistas a su posible eliminación
todos los regimenes especiales del impuesto
sobre la renta. En un esquema general nuevo,
se tomará como base el ingreso gravable
de las personas físicas y morales y
a éste se aplicará una tasa progresiva
de 3 escalones. Se fortalecerá la cultura
de pago por la vía de la simplificación
y de la solidaridad ciudadana.
Con el nuevo sistema
los contribuyentes ya no tendrán que preocuparse en hacer
gastos deducibles con el único fin de
reducir el ingreso gravable, sabiendo que el
concepto de ingreso será amplio y las
tasas serán justas y a favor y no en
detrimento de la actividad económica.
Esto les permitirá mayor libertad y
flexibilidad para sus negocios y a la larga
permitirá una mayor tasa de reinversión
en sus propios negocios.
Este esquema obliga
a la promulgación
de una nueva ley así como a la abrogación
de la ley del impuesto sobre la renta y de
toda la legislación reglamentaria expedida
al amparo de esta última.
La simplificación comenzará con
formatos inteligentes, fáciles de entender
para el contribuyente y sencillos en su llenado,
en donde, bajo protesta de decir verdad, el
contribuyente asiente sus datos más
relevantes, su ingreso bruto, su flujo de efectivo
y el monto a pagar. Dicho formato podrá ser
llenado y pagado en múltiples medios,
ya sea vía electrónica o bien
en centros de pago como tiendas de autoservicios,
bancos, establecimientos comerciales y oficinas
recaudadoras.
Para aquellos contribuyentes
que informen sobre ingresos menores a los
que realmente
obtuvieron, las penas por simulación
se harían más graves con los
cambios legales que proponemos. La selección
de las personas a ser y empresas auditadas
se hará por sorteo, lo que al mismo
tiempo combatirá la incertidumbre de
los contribuyentes.
Para que todos los
ciudadanos y empresas que tienen ingreso,
incluyendo los que están
en la economía informal, se incorporen
al sistema, el sorteo incluirá a todo
el universo, estén o no registrados
como contribuyentes. Automáticamente
se descartarán aquéllos que habiendo
resultado sorteados, tengan ingresos bajos
y se procederá a auditar al resto.
En los procesos de
revisión y de fortalecimiento
del sistema, se tomarán en cuenta tanto
las declaraciones presentadas en ejercicios
anteriores por aquéllos que sean causantes
registrados, así como los cambios en
ingresos y flujos de efectivo observables en
cuentas de cheques, inversiones u otros indicadores
relevantes para los que no estén registrados.
Requisitos
para el Exito de la Simplificación
Estamos conscientes
que un cambio de esta envergadura conlleva
el riesgo de que por su
sencillez los contribuyentes lo confundan con
un sistema laxo y por lo tanto se vean tentados
a no informar el flujo completo de sus ingresos.
Sin embargo, las ventajas de un sistema así de
sencillo serán tan grandes para los
mismos contribuyentes y para la economía,
que estaremos dispuestos a iniciar una gran
tarea de concientización y al mismo
tiempo promover la eliminación de las
lagunas de la ley para aplicar a la evasión
penalidades de delito grave. Debemos precisar,
sin embargo, los requisitos básicos
para su éxito.
-
Primero, el
gobierno va a garantizar que no cometerá dispendios
con los ingresos públicos y ofrecerá la
evidencia de su propia austeridad y comportamiento
digno como parte de este pacto.
-
Partiremos del
principio de la buena fe entre el contribuyente
y el gobierno recaudador.
El gobierno no verá al contribuyente
como un evasor potencial sino como un aliado
en la construcción de un nuevo modelo
de administración pública.
Buscaremos
que el delito de evasión
fiscal no admita la libertad bajo fianza,
pero a la vez simplificaremos tanto el
sistema como
los códigos, a fin de que no haya
tentación
de defraudar por razones de ambigüedad
o por excesiva complejidad.
Haremos una
amplia campaña de difusión
de las ventajas y simplificación del
nuevo sistema entre todas las entidades,
desde el Congreso hasta los organismos ciudadanos.
Lo más importante para el éxito
de nuestro programa será el apoyo de
los contribuyentes, bajo el entendimiento de
que los recursos recaudados se utilizarán
para fines auténticos de la sociedad,
la reducción de la pobreza, las obras
de infraestructura, la educación y el
fortalecimiento de los bienes públicos.
Aun así, tomará años
revertir las carencias sociales acumuladas.
No se podrá cambiar la cultura de no
pago ni la resistencia al cambio en la burocracia
y en varios sectores privados, pero desde el
comienzo habrá avances tangibles.
|