La educación es un derecho social y una
responsabilidad prioritaria del Estado. Es, además,
el principal instrumento del que disponemos para
crear una sociedad con menos desigualdad, mayor
cohesión e integración social,
mayor cultura cívica y convivencia democrática
y con una mejor y más equitativa integración
en un mundo globalizado.
La
educación universal y de calidad
es la mejor forma de invertir las contribuciones
de los ciudadanos. La educación es un
asunto de justicia y una poderosa palanca para
el desarrollo. Una nación que no asuma
como prioridad la educación está irremediablemente
destinada al atraso, el rezago, el empobrecimiento
y el deterioro de la convivencia.
Porque la educación es la más
sentida de las aspiraciones de la sociedad
mexicana y uno de sus derechos más preciados,
afirmamos nuestro compromiso y convicción
de que todos los mexicanos deben tener acceso
a la educación pública, gratuita
y de calidad que imparta el Estado. Por ello
mismo nos proponemos revertir el deterioro
que ha sufrido la educación en nuestro
país y desarrollar un programa nacional
de educación, ciencia, cultura y deporte
que haga realidad este compromiso.
l.
Población Analfabeta Mayor de 15
Años
En nuestro país, de acuerdo a cifras
de la Secretaría de Educación
Pública, en el año 2004 había
6,092,250 personas con no saben leer ni escribir.
En los últimos doce años, sólo
se ha disminuido su número en 310,040
personas.
La distribución del analfabetismo es
geográficamente desigual, pero es posible
afirmar que el 52% de esta población
se concentra en los estados de Veracruz, México,
Chiapas, Puebla, Oaxaca y Guerrero.
No obstante, considerada
a nivel municipal, 50% de la población analfabeta radica
en 274 municipios, entre los que destacan por
concentrar el mayor número, ciudades
importantes como León, Acapulco, Puebla,
Culiacán, Guadalajara, Toluca, Irapuato,
Naucalpan, Morelia y el municipio de Ecatepec.
Compromiso:
Disminuir sustancialmente
el analfabetismo de la población mayor de 15 años
¿ Cómo
lo vamos a lograr?
En los primeros dos
años de gobierno
apoyados en la infraestructura educativa existente,
realizaremos campañas masivas de alfabetización
en los 274 municipios en que se concentra el
mayor número de analfabetas; paralelamente,
con el apoyo de las universidades y centros
de educación superior, por medio de
brigadas culturales, trabajaremos en los seis
estados del país que concentran mayor
analfabetismo.
Los siguientes dos
años de gobierno
consolidaremos el programa de alfabetización
mediante la entrega de materiales de lectura
y actividades de promoción a la lectura
en las comunidades alfabetizadas, al tiempo
que avanzaremos con la misma estrategia en
los estados y municipios no considerados hasta
ese momento.
II.
Educación Básica:
Preescolar
Pese a ser parte de
la educación obligatoria,
la cobertura promedio reconocida del nivel
preescolar es de sólo el 58.6%; la distribución
regional de la cobertura en preescolar oscila
entre 45.7% en el Estado de México y
el 79.7% en Tabasco. No obstante lo anterior,
2.8 millones de niñas y niños
se encuentran excluidos del acceso a la educación
preescolar.
Compromiso:
Incorporar a 2.8 millones
de niños
a la educación preescolar y garantizar
la cobertura universal.
¿
Cómo
lo vamos a lograr?
Crearemos en todo el
país 56 mil nuevos
grupos de tercero de preescolar (para dar cobertura
a 1, 678,000 niños), que serán
atendidos por educadores en los preescolares
existentes; y apoyaremos la formación
de 37,400 estancias infantiles comunitarias
(que atenderán en promedio a 30 niños
y niñas, un total de 1, 122, 200). Estas
contarán con la capacitación
requerida y el apoyo en materiales escolares
y desayunos.
Asimismo, una vez racionalizado
el uso y ocupación
de la infraestructura actual disponible construiremos
los planteles adicionales que sean necesarios.
III.
Educación Primaria y Secundaria
Un millón de niños entre 6 y
14 años no asiste a la escuela, uno
de cada diez alumnos de primaria no la finaliza
y de cada 10 alumnos que ingresan a primaria
sólo seis finalizan la secundaria. La
tasa de repetición en secundaria es
del 20.4 y la de deserción es del 7.9%.
Particularmente grave es la exclusión
del ejercicio del derecho a la educación
de los miembros de los pueblos indígenas,
de los habitantes de comunidades pequeñas
y aisladas, de los jornaleros agrícolas
y sus familias, de las poblaciones migrantes
y de las personas con discapacidad.
Compromiso:
Desarrollar un programa
nacional de educación
básica sin precedentes para garantizar
que todos los niños en edad escolar
podrán hacer efectivo su derecho a educarse
a nivel preescolar, primaria y secundaria .
¿
Cómo
lo vamos a lograr?
En primaria y secundaria
procederemos, en primer lugar, al uso eficiente
y racional de
la infraestructura y la planta docente de la
que dispone el sistema educativo nacional,
garantizando que la prioridad sea destinar
los recursos a la enseñanza sin ningún
tipo de desperdicio o privilegios burocráticos.
Con lo anterior llevaremos a una nueva distribución
escolar en el país, en dirección
a lograr la universalidad de la educación
primaria y secundaria.
En primaria, incorporaremos
a 1 millón
100 mil niñas y niños que están
fuera de la escuela primaria. Para hacerlo,
pondremos en marcha una combinación
de los siguientes procedimientos: incorporar
a los estudiantes a escuelas existentes, procurando
se redistribuyan los grupos con no más
de treinta alumnos por maestro, con lo que
la matrícula total podría cubrirse
con 87,610 escuelas; la creación de
escuelas nuevas considerando 180 alumnos en
promedio por escuela y 6 docentes por plantel,
sobre todo, la creación de albergues-escuela
para incorporar a los estudiantes de comunidades
lejanas. La decisión sobre qué debe
y cómo pueden combinarse los procedimientos
anteriores deberá tomarse en función
de la factibilidad geográfica, en cada
caso.
Con fundamento en lo anterior vamos a:
- Incorporar
a 367,962 niños en escuelas
existentes;
- Crear 2,044 escuelas para 180 alumnos cada
una;
- Crear 1,227 albergues –escuela para
300 estudiantes cada uno.
En secundaria, incorporaremos
a 885,943 estudiantes, sobre la base de tres
mecanismos: crear 4,614
establecimientos con 50,704 docentes; ampliar
la capacidad actual de las secundarias, con
maestros de tiempo completo y aulas suficientes
para albergar a 220 estudiantes, con apoyo
de becas y albergues y trabajar con modalidades
del sistema de educación abierta o a
distancia. Si consideramos las tres opciones
en igualdad de condiciones, podremos:
- incorporar a 295,314 estudiantes en 1,538
escuelas nuevas.
- apoyar con becas y albergues a la misma
cantidad de estudiantes, para lo que se requerirían
984 albergues o 295,314 becas para mantenimiento
de escolares.
- crear no menos de 1,000 centros de apoyo
para educación a distancia, que proporcionen
materiales de estudio y tutorías a
los estudiantes.
Constituiremos un programa único de
becas escolares que elimine las actuales duplicidades
y dispersión, que atienda comunidades
escolares y no a estudiantes en lo individual
y que tenga por objetivos: incorporar a las
niñas y niños que actualmente
no asisten a la escuela, apoyar prioritariamente
a aquellos que se encuentren en riesgo de deserción,
estimular la finalización de cada ciclo
escolar y avanzar hacia un esquema de cobertura
universal de los estudiantes de los municipios
rurales de muy alta y alta marginación
y de las zonas urbanas de muy alta y alta marginación.
Extenderemos a todo
el país la entrega
gratuita en todas las escuelas de educación
básica (preescolar, primaria y secundaria)
públicas del paquete de útiles
escolares.
Entregaremos en todas
las secundarias públicas
del país de manera gratuita los libros
de texto oficiales.
IV.
Educación para Adultos:
Pese a que la educación básica
(preescolar, primaria y secundaria) es obligatoria
conforme a la Constitución, 32.5 millones
de mexicanos tienen una escolaridad inferior
a secundaria completa, 11.7 millones no tienen
primaria completa (18.6% de mayores de 15 años)
y 14.9 millones no completaron la secundaria
(23.7%, respectivamente). Esto significa que
el rezago de compatriotas sin secundaria completa
se incrementa en 800 mil personas cada año.
En síntesis: a principios del siglo
XXI uno de cada tres mexicanos no goza del
derecho a la educación básica
y el Estado no cumple, en consecuencia, con
esta obligación constitucional.
Compromiso:
Abatir significativamente
el rezago educativo del país, en particular
entre los casi 15 millones de ciudadanos
que no han concluido
la secundaria
Reestructuraremos todo
el sistema de educación
de adultos para abatir, a la mitad, el número
de ciudadanos entre 15 y 49 años de
edad que no han completado la secundaria. Revisaremos
los métodos y materiales de estudio
y construiremos un sistema nacional de apoyos
y estímulos para la reincorporación
y continuidad de los estudios de las personas
mayores de 15 años que por diversos
motivos se vieron obligadas a interrumpirlos.
V.
Impulso a la Calidad de la Educación
Básica
Además de las insuficiencias en materia
de cobertura, la educación básica
presenta graves problemas de calidad, pertinencia,
concepción pedagógica y contenidos.
Nuestro sistema educativo es rígido,
autoritario y rutinario, no fomenta la creatividad,
no estimula la lectura, no proporciona herramientas
para investigar, no alienta el pensamiento
crítico, la capacidad analítica,
no tiene como eje la construcción de
comunidades de aprendizaje, no tiene un carácter
intercultural y no desarrolla entre los estudiantes
la cultura y valores cívicos y democráticos
que requiere nuestro país. Conforme
a todas las evaluaciones nacionales e internacionales
que se han hecho, son alarmantes las deficiencias
en la formación de los estudiantes,
particularmente en las áreas de lecto-escritura,
matemáticas, adquisición de segunda
lengua y capacidad de resolución de
problemas.
Compromiso:
Llevar a cabo una profunda
reforma y transformación
de la educación básica teniendo
como premisa el logro de una alta calidad de
la educación para todos los estudiantes
que les permita adquirir los conocimientos
y habilidades indispensables para desarrollarse
en el mundo contemporáneo y la sociedad
de la información y el conocimiento,,
para desarrollar afecto, interés y curiosidad
por el aprendizaje para toda la vida y que
los forme como ciudadanos informados, críticos
y comprometidos con la democracia y el desarrollo
de México.
¿
Cómo
lo vamos a lograr?
Iniciando un proceso
de intensa participación
ciudadana para recoger las propuestas e iniciativas
a favor de la calidad de la educación
de profesores, educadores, padres y madres
de familia, estudiantes, especialistas, organizaciones
civiles, universidades, organismos empresariales
con el propósito de construir un compromiso
nacional por la calidad de la educación
pública.
De esta gran consulta
nacional surgirá un
programa de acciones con plazos y metas cuantificables
que nos permita revertir la pobre calidad de
nuestra educación básica y lograr
crecientemente niveles similares a los países
de desarrollo semejante al nuestro y, sobre
todo, de nuestros principales socios comerciales.
VI.
Gratuidad de la Educación
Pese a que la educación pública
debe ser gratuita los padres y madres de familia
se ven sujetos a todo tipo de cuotas
Compromiso:
Garantizar la gratuidad
efectiva de la educación
pública y eliminar el cobro de cuotas
a padres y madres de familia
¿
Cómo
lo vamos a lograr?
Combatiremos la corrupción y el dispendio
y otorgaremos un presupuesto suficiente a cada
escuela para hacer frente a sus necesidades
de funcionamiento. Este presupuesto será debidamente
vigilado por los padres y madres de familia
y deberá ser objeto de conocimiento
público y rendición de cuentas.
VII.
Mantenimiento de las Escuelas
El abandono de la educación pública
ha producido un fuerte deterioro de los planteles
escolares tanto en su infraestructura física
como en su equipamiento
Compromiso:
Dignificar las escuelas,
darles mantenimiento adecuado, y convertirlas
en espacios seguros,
y amigables, así como mejorar radicalmente
su equipamiento..
¿
Cómo
lo vamos a lograr ?
Aumentaremos el presupuesto
destinado al mantenimiento de los inmuebles
escolares y convocaremos a
la participación de comunidades escolares,
padres y madres de familia, vecinos y organizaciones
civiles en el proceso de dignificación
y mejora de las escuelas. En todos los inmuebles
deberá conocerse el presupuesto destinado
a la mejora del mismo, la comunidad escolar
deberá participar en el proceso de decisión
sobre las obras a realizar y cuando así lo
decidan, en la ejecución misma.
De la misma manera
destinaremos un presupuesto específico para dotar a los estudiantes
de un creciente y efectivo acceso y manejo
de la informática y el internet como
herramientas indispensables para acceder y
procesar información en el mundo de
hoy. Nuestro propósito es que al finalizar
la administración no haya ninguna escuela
básica sin un centro de cómputo
y, al menos, la mitad tenga acceso a internet.
VIII.
Dignificación
del Magisterio
Las maestras y maestros
que conforman el magisterio nacional son
la fuerza principal con la que
cuenta el país para llevar adelante
un ambicioso programa de extensión,
transformación y profundización
de la educación pública en el
país. Sin embargo, en las últimas
décadas el magisterio se ha visto seriamente
lastimado por las políticas neoliberales
de abandono de la educación pública.
Ha sido seriamente golpeado en sus niveles
salariales, en la calidad de su empleo, se
han reforzado las estructuras de control sobre
maestras y maestros, se ha inhibido su creatividad
y posibilidad de participar en las transformaciones
que requiere la educación y se ha visto
lastimado su prestigio social y autoridad en
la comunidad.
Compromiso:
Construir una gran
confluencia con el magisterio nacional para
que pueda desplegar su fuerza
transformadora a favor de un ambicioso programa
de educación para el país y en
donde gocen del debido prestigio social y su
trabajo tenga las condiciones y el reconocimiento
material que merecen.
¿
Cómo
lo vamos a lograr ?
Combatiendo la corrupción, la simulación
y el autoritarismo en la gestión y funcionamiento
del sistema escolar. Vamos a revisar las condiciones
laborales del magisterio para una efectiva
profesionalización de su labor e iniciaremos
un proceso de recuperación de sus percepciones
salariales. Vamos a transformar de raíz
la cultura administrativa del sistema educativo
para poner en el centro del mismo a los maestros,
los alumnos y los padres y madres de familia
y no a las estructuras de control burocrático
como actualmente sucede.
IX. Educación media superior
El acceso a la educación media superior
sienta las bases para una formación
integral de los jóvenes, sustentada
en una sólida cultura general que brinde
las herramientas necesarias para el desarrollo
pleno de su potencial intelectual, y por ende
es cimiento para el aprendizaje de la convivencia
con valores de tolerancia y respeto, indispensables
para la construcción de ciudadanía
comprometida con la democracia.
En la República Mexicana aproximadamente
el 54% de los jóvenes de 16 a 18 años
tienen acceso a la educación media superior.
Sin embargo, el acceso a ella está diferenciado
en cada uno de los estados del país,
por ejemplo en el caso del Distrito Federal,
de la población que se encuentra en
estas edades, tienen acceso el 84%, en Michoacán
el 39% y en Guanajuato, Estado de México
y Zacatecas entre el 43 y 45%. La situación
anterior se ve agudizada en comunidades rurales,
pueblos indígenas y en zonas urbanas
marginadas.
Más aún, el sistema privado
de este nivel atiende aproximadamente al 22%
de la matrícula actual, porcentaje que
ha ido creciendo a lo largo de la última
década. Esto responde a la política
del estado a lo largo de las dos últimas
décadas, de privilegiar la educación
privada sobre la pública en los niveles
medio superior y superior
Compromiso:
Aumentar la oferta
educativa pública
y gratuita de este nivel en las ciudades y
municipios donde la oferta sea insuficiente
y apoyar a jóvenes provenientes de familias
marginadas rurales y de las ciudades para que
accedan y continúen sus estudios.
¿ Cómo lo vamos a lograr ?
Estableceremos 200
preparatorias públicas
y gratuitas durante los primeros cuatro años
del sexenio, en las diferentes zonas del país
en las cuales la cobertura del sistema público
no sea suficiente.
Buscaremos revertir
las actuales condiciones de exclusión a través de incrementar
en un 40% el número de estudiantes con
beca, de tal manera que aseguremos que los
jóvenes que se incorporen a los estudios
cuenten con el apoyo que requieran para continuarlos.
X. Calidad de la educación media
superior
El índice de deserción promedio
en la República, para este nivel, es
de 16.7%, lo cual significa que este año
más de medio millón de jóvenes
desertaron de sus estudios. Baste decir que
de acuerdo con el informe de los indicadores
educativos de OCDE de 2004, el porcentaje de
la población entre 25 y 34 años
con educación media superior o más
está entre el 21 y 25 %, cuando la media
de OCDE está en 75%. Esto es, existe
un gran rezago en la educación de estos
niveles.
Compromiso:
Abatir significativamente
el rezago educativo del país, en particular para el nivel
medio superior, promoviendo el fortalecimiento
de los sistemas de educación media superior
escolarizados y a distancia
¿ Cómo lo vamos a lograr ?
Revisaremos los sistemas
de educación
media superior, en sus aspectos curriculares
y metodológicos, estableciendo mecanismos
de flexibilidad curricular y combinando la
educación escolarizada con la educación
a distancia.
XI. Financiamiento de la educación
superior
La educación pública universitaria
es fundamental para abatir la desigualdad social,
construir una ciudadanía informada y
comprometida con la democracia y el país
y es un requisito indispensable para una nueva
economía, un nuevo tipo de desarrollo
y una inserción exitosa en el mundo
global. Sin embargo, conforme a datos de la
misma OCDE el gasto educativo más castigado
en los últimos años ha sido precisamente
el destinado a la educación superior.
México tiene sólo una cobertura
del 20% en acceso a la educación superior
para jóvenes entre 19 y 23 años,
cuando la UNESCO recomienda que la cobertura
necesaria de un país para poderse desenvolver
en el mundo contemporáneo debe ser de
entre 40 y 50% de la población en ese
rango de edad. Con base en lo anterior nuestro
país requeriría tener hoy cursando
estudios superiores a 4 millones 600 mil estudiantes
y sólo, con muy distintos niveles de
calidad, tenemos a 2 millones 300 mil.
La dramática caída del gasto
público per cápita en educación
superior se expresa en la pérdida relativa
de peso de la matrícula de las instituciones
públicas a favor de las privadas y en
una tendencia a la creciente mercantilización
de la educación superior y en su creciente
conversión de la misma, de un derecho
y poderoso instrumento de movilidad social,
hacia un privilegio y un factor de estratificación
y exclusión social.
Compromiso:
Elevar en 50% la cobertura
de la educación
superior en el país para que al menos
uno de cada tres jóvenes asista a la
universidad, lo que significa incrementar la
matrícula en 150 mil estudiantes al
año para alcanzar al final de la administración
la meta de 3 millones 200 mil alumnos recibiendo
educación superior.
¿ Cómo lo vamos a lograr ?
Elevaremos el gasto
federal destinado a la educación pública superior y
aseguraremos que todo el presupuesto destinado
a la educación superior se rija por
la austeridad republicana y se destine a la
ampliación de la cobertura y la calidad
Construiremos 30 universidades
ubicadas en ciudades medias y en las entidades
federativas
con menos cobertura de educación superior;
En el marco del sistema
de educación
pública superior apoyaremos a las universidades
con recursos para ampliación de la oferta
educativa y mejor aprovechamiento de sus instalaciones
y planta académica e impulsaremos las
modalidades de educación superior abierta
y educación a distancia garantizando
la calidad y los apoyos que requieren los estudiantes
para un mejor aprovechamiento.
XII. Acceso equitativo a las universidades
públicas
La educación superior se encuentra
atravesada por profundas desigualdades sociales
y regionales. En el país tenemos desde
entidades federativas con un nivel de cobertura
del 37.7% hasta entidades que no llegan al
10%. Más dramática aún
es la desigualdad social. Casi uno de dos jóvenes
urbanos provenientes de familias con ingresos
medios y altos recibe educación universitaria,
mientras que sólo uno de cada diez jóvenes
de familias pobres urbanas la recibe y ello
es aún peor en el caso de jóvenes
de familias rurales pobres en donde la proporción
cae a sólo tres de cada cien.
Compromiso:
Apoyar decididamente
a jóvenes provenientes
de familias pobres del campo y la ciudad para
que accedan y continúen sus estudios
universitarios y avanzar en equilibrar las
disparidades regionales en la oferta de educación
superior
¿ Cómo lo vamos a lograr ?
Llevaremos a cabo un
programa especial para cambiar las actuales
condiciones de exclusión
social en la educación superior para
garantizar el acceso a la misma prioritariamente
a los jóvenes de las zonas urbanas de
muy alta, alta y media marginación y
a jóvenes rurales de los municipios
de muy alta y alta marginación, así como
a jóvenes pertenecientes a los pueblos
y comunidades indígenas de la nación.
Incrementaremos los
recursos destinados a los programas de becas
para estudiantes universitarios
para que nadie abandone su formación
por falta de recursos y apoyos.
En el marco de la formación de un auténtico
sistema de educación pública
superior, garantizaremos que en ninguna entidad
federativa la cobertura de educación
superior sea inferior al 20%.
XIII.
Fortalecimiento de los Posgrados
El país requiere de la formación
de científicos e investigadores del
más alto nivel para atender las necesidades
del sector público, del sector social
y de la empresa privada a través de
un fuerte e innovador sistema de posgrado.
Sin embargo, sólo uno de cada 16 estudiantes
universitarios se encuentra en el posgrado
y de éstos siete de cada 10 cursa una
maestría y únicamente el siete
por ciento de los estudiantes de posgrado cursa
el nivel de doctorado; ésto significa,
que sólo uno de cada 250 estudiantes
universitarios se encuentra en dicho nivel.
A ello debe agregarse que el porcentaje de
titulación en los posgrados es de 40%
inferior al de la licenciatura, de 50% y que
en la planta académica de la educación
superior en el país sólo el 26%
de los docentes cuenta con maestría
y únicamente el 6% con doctorado.
Es en el posgrado donde
nuestro rezago como país es mayor medido con patrones internacionales,
puesto que en 2003 en México se graduaron
1,443 doctores, en Brasil 7,729 y en Estados
Unidos 40,000. Como proporción entre
número de doctores y población
económicamente activa México
llega sólo al 0.04%, Brasil tiene una
tasa de poco más del doble, Corea ocho
veces superior y España diez veces.
Compromiso:
Elevar sustancialmente
la inversión
en el sistema nacional de posgrado público
dado que es estratégico para afrontar
los diversos desafíos del desarrollo
del país y para insertarnos con éxito
y soberanía en una economía mundial
basada en la producción de conocimiento
y el procesamiento de información
¿ Cómo lo vamos a lograr ?
En el marco de nuestro
compromiso por la elevación
del gasto en educación superior definiremos
como prioritaria la inversión en el
sistema nacional de posgrado y proporcionaremos
los recursos para que al final de la administración
contemos con 250 mil estudiantes inscritos
en ese nivel, que representará el doble
de estudiantes de posgrado que hay en la actualidad
y cerca del 12% de los estudiantes de la matrícula
actual.
Vincular de manera
estrecha los estudios de maestría y doctorado para facilitar
el tránsito entre uno y otro nivel.
Promover modalidades no escolarizadas para
cursar estudios de posgrado.
Fortalecer los programas
de doctorado para contar en el país con 20 mil estudiantes
en dicho nivel y acercarnos al objetivo mínimo
de contar con la graduación de 5,000
doctores al año.
Las acciones correspondientes a Ciencia, Cultura
y Deporte, se desarrollan de manera independiente
en los compromisos:
12.
APOYAREMOS LA INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
PARA AMINORAR LA DEPENDENCIA QUE SE TIENE DE
CONOCIMIENTOS Y ASISTENCIA TECNOLÓGICA
DEL EXTRANJERO
13. FOMENTAREMOS LA PRÁCTICA
DEL DEPORTE, TANTO EN SU VERTIENTE DE ESPARCIMIENTO
Y SALUD,
COMO EN LA DE ALTO RENDIMIENTO
14. CUIDAREMOS EL PATRIMONIO
CULTURAL DE MÉXICO.
ESTIMULAREMOS LA CREACIÓN ARTÍSTICA
DESDE LA EDUCACIÓN BÁSICA Y APOYAREMOS
A MÚSICOS, PINTORES, ESCULTORES, ESCRITORES,
CINEASTAS, Y DEMÁS CREADORES
15. FOMENTAREMOS LA LECTURA,
LAS FERIAS DE LIBROS, LA LABOR EDITORIAL,
LA CREACIÓN
DE BIBLIOTECAS Y ARCHIVOS
ANEXO
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