Abandonados por el centralismo y codiciados por los vecinos, los pueblos de Colima tuvieron que batallar durante muchos años para conseguir su propio gobierno.
Por ejemplo, en 1845, se argumentaba que: “Colima, rico por su agricultura, por su comercio y por su mares que azotan sus deliciosas playas, lo será aún más por su independencia local…”
Poco después de la victoria de los liberales sobre el centralismo, los constituyentes de 1856–1857 aprobaron la formación del Estado Libre y Soberano de Colima y el 19 de julio de 1857 se instalaron los poderes locales.
A finales de marzo de 1858, los liberales de Colima prestaron un gran servicio a la nación cuando el Presidente Juárez, para salvaguardar al gobierno constitucional, emprendió desde Guadalajara el camino a Manzanillo para trasladarse, vía Panamá, al Puerto de Veracruz. Protegidos por el pueblo, el Presidente y sus ministros pudieron zarpar el 11 de abril y llegar a su destino el 4 de mayo.
Efectivamente, cuando se convierte en estado de la federación, paulatinamente, Colima fue progresando: primero, con base en la riqueza de sus suelos agrícolas y sus ventajas geográficas para el comercio; después la industria y la minería tomaron cada vez más relevancia. En los últimos tiempos, el turismo es una actividad importante y es notorio el crecimiento del puerto comercial de Manzanillo.
Sin embargo, este progreso no siempre se ha traducido en mejores condiciones de vida y de trabajo para la mayoría de la gente: Manzanillo ha crecido sin orden y con falta de servicios, los productores del campo están abandonados a su suerte y en las zonas rurales hay marginación y pobreza.
Además, últimamente, muchos jóvenes están abandonando a sus pueblos y a sus familias para ir a buscar trabajo a otras partes del país y al extranjero. Según cifras oficiales, hoy viven, en Estados Unidos, cerca de 100 mil colimenses.
Por eso vengo a Colima a invitarles para que juntos impulsemos las actividades productivas, se generen empleos y garanticemos el bienestar de la gente.
Frente a ustedes, me comprometo cumplir al llegar a la Presidencia de la República, los siguientes compromisos:
Entregaremos una pensión alimentaria de 730 pesos mensuales a todos los adultos mayores del estado de Colima; es decir, reconoceremos el trabajo y el esfuerzo de 23 mil ancianos respetables.
Otorgaremos 5 mil becas, en efectivo, de 730 pesos mensuales a todos los discapacitados pobres del estado.
Haremos efectivo el derecho constitucional a la salud, garantizando la atención médica y los medicamentos gratuitos para 275 mil colimenses, que no cuentan con seguridad social, lo que representa el 47 por ciento de la población del estado.
Garantizaremos que el aumento al salario mínimo esté por encima de la inflación.
Daremos certidumbre a los fondos de pensiones y revisaremos la edad de jubilación, sin afectar los derechos adquiridos por los trabajadores.
Mejoraremos la atención médica en el IMSS y el ISSSTE y no habrá servicios médicos particulares para servidores públicos.
Daremos prioridad a la educación pública, gratuita y de calidad en todos los niveles escolares. El compromiso es que nadie se quede sin oportunidad de estudiar y que no importe la condición económica o social de la familia. Crearemos nuevas preparatorias y universidades y ampliaremos los espacios de las escuelas existentes, apoyaremos la investigación científica, la creación artística y fortaleceremos valores y tradiciones culturales.
Fomentaremos la práctica del deporte, tanto en su vertiente de esparcimiento y salud, como en la de alto rendimiento.
Vamos a crear guarderías y centros de desarrollo infantil para la atención de los hijos de las madres que trabajan fuera del hogar. En estos centros, habrá atención alimenticia y educativa a niñas y niños, desde los 45 días de nacidos hasta los 5 años 11 meses.
Se mantendrá el programa de desayunos escolares.
Otorgaremos becas a estudiantes de secundaria y preparatoria de familias pobres; dando prioridad a los hijos de madres solteras.
Entregaremos de manera gratuita 123 mil paquetes de útiles escolares para todos los estudiantes de las escuelas públicas de los niveles de preescolar, primaria y secundaria del estado.
No cancelaremos, como está previsto, el Procampo en 2008. Se mantendrá durante todo el sexenio como apoyo fundamental a los productores del estado.
Revisaremos la cláusula del Tratado de Libre Comercio, para evitar que, en el 2008, quede libre la importación de maíz y fríjol.
Apoyaremos decididamente al sector agropecuario y se fijarán precios de garantía para los productos del campo. Apoyaremos de manera particular a los productores de limón, plátano, caña de azúcar, copra, y a los ganaderos del estado.
Otorgaremos 53 mil microcréditos para el autoempleo en localidades urbanas, para fortalecer la economía familiar y la generación de empleo.
Apoyaremos a la iniciativa privada para la creación de nuevas empresas y la generación de empleos.
Fomentaremos la actividad pesquera. Apoyaremos a cooperativistas y particulares con créditos baratos para la adquisición de motores, lanchas, embarcaciones y equipos de captura, y pondremos al alcance de la población, proteínas de buena calidad a precios bajos.
Realizaremos 12 mil acciones de vivienda para las familias más pobres de las zonas urbanas y rurales, bajo la modalidad de vivienda nueva, ampliación y mejoramiento. Este programa generará, al mismo tiempo, muchos empleos.
Ampliaremos la red y la potabilización de agua y estableceremos un programa de saneamiento y alcantarillado en zonas urbanas y rurales.
Construiremos carreteras con trazo moderno, materiales de buena calidad y el uso intensivo de mano de obra local para generar empleos. Específicamente, nos comprometemos a terminar la carretera de cuatro carriles, Guadalajara-Colima-Manzanillo, en sus tramos pendientes en territorio de Jalisco. Asimismo, modernizaremos la carretera Minatitlán-Colima y Manzanillo-Cihuatlán.
Daremos mantenimiento a las carreteras federales del estado, construiremos y mantendremos en buenas condiciones los caminos rurales.
Haremos realidad el corredor turístico Manzanillo-Armería-Tecomán, con toda la infraestructura que se requiere; atendiendo, al mismo tiempo, los servicios básicos de las colonias marginadas de estos municipios.
Bajaremos los precios de la energía eléctrica, del gas y de las gasolinas.
Respetaremos la libertad de expresión y credos religiosos. Estamos a favor del diálogo, la tolerancia, la pluralidad, la equidad, la diversidad, la transparencia y los derechos humanos.
Garantizaremos la tranquilidad y la seguridad pública. No permitiremos que se asocie la delincuencia con la autoridad y no protegeremos a una banda y castigaremos a otra, sino aplicaremos la ley por parejo. Impulsaremos las reformas para que las fuerzas armadas tengan mayores facultades en el combate al crimen organizado y al narcotráfico, pero nunca más el Ejército será utilizado para reprimir al pueblo de México.
Convertiremos a los 45 Consulados que México tiene en Estados Unidos, en procuradurías para la defensa de los mexicanos que viven y trabajan en los Estados Unidos, para protegerlos del maltrato, la discriminación y la violación de sus derechos humanos.
No se aumentarán los impuestos, en términos reales, ni se cobrará el IVA en medicamentos y alimentos.
Simplificaremos el pago de impuestos, bastará con la autodeclaración de ingresos y el pago de la tasa correspondiente.
Otorgaremos concesiones para la operación de bancos regionales.
Amigas y amigos:
Siempre he sido congruente. Estoy acostumbrado a actuar como pienso y a cumplir lo que prometo. Por eso asumo, para empezar, estos compromisos de manera responsable.